30 nov 2010
18 sept 2010
HABLA SIN DEJAR DE DESVESTIRTE-Jaime Kozak
Tu frase,te amo
resuena en mis oidos.
Calmaba tu sed
en el tiempo que te peinabas
en el espejo de mis ojos. Imantados.
Te encuentro en los nombres,
porcelana empapada en orígen
y hojas secas.
Espeso matiz.
Ahora no calles.
Habla sin dejar de desvestirte.
Desviaré el hechizo.
He resuelto no esperar
que el piso de zafiros y promesas
se diluya majestuosamente
en los pliegues de tu piel.
Recuerdas
nuestra mirada temblorosa
en la multitud.
Todo era posible en una nueva edad.
Ya sabes,
vengo de otro tiempo
y es bueno que los milenios se junten.
Te amo, te amo.
Pupilas celestes devoran al minotauro.
No tengo piedad.
Formas parte de mi fuerza y mi belleza
no retrocedas.
Entre hombres y mujeres
entrega tu compostura.
Y no esperes paz,
por las historias
no terminan.
por: ichokozak a la/s 9/18/2010 2 Comentarios
Etiqueta: amores, ojos, porcelanas, sede, siglos
4 sept 2010
CUANDO ABRÍ LOS OJOS YA ESTABA MUERTO.- Jaime Kozak
No detengo el espanto
ni los excrementos del amor
ni mundos fenecidos
desorientan mi vuelo.
No me oprimen inaudibles distancias,
ni nada ausente
ni tu mirada vacía me conmueve.
Quieto, escucho las hojas que se apartan a mi paso,
funerarios hospedajes del olvido.
No estaba allí antes de haber llegado,
no cuento arenas sin historia
ni odio mentiras que anegan codicia,
no me asustan fantasmas, incestos coagulados.
No me detienen ráfagas ni arrasan mis nervios,
estupidez de viejos paquidermos de esfínteres bajo tierra,
ni me someto a perchas desoladas,
chalecos de fuerza o imposturas.
Intento escribir un epitafio para una tumba inexistente,
para un escritor de libros desconocidos,
libros rotos arrojados a la mar.
Escribir para borrar o imprimir soplos contra el olvido.
Para desocupados forzosos,
desposeídos como flor seca entre páginas,
entre portadas, viaje caído.
Escribir un epitafio al despertar,
se me hace música para puertas estrechas,
me recuerda sienes plateadas, frentes marchitas,
ceremonias de bibliófilos amnésicos,
súbitas mareas, azares del hambre.
Espejos tapados.
Hijos llorando divisiones perdidas.
Seca sangre derrmada clamando venganza.
Poetas muertos, devoradores de silencios,
aniquilidos en caminos de dioses,
si es que alguna vez existieron
en sueños
que vivian en otros sueños.
Cuando abrí los ojos ya había muerto
y me pregunté: quién era ahora.
Un iluso más del patético éxodo de letras y amores.
Un ex-amigo como decía.
Un recuerdo vibrante en íntima patria de sombras.
Mención en necrológica de poetas pobres,
trashumantes anónimos.
Recuerdo humos de barcos dentro de botellas.
Un automóvil atropellando un ferrocarril.
Un movimiento triste del ancho río y la corriente muda.
Simple resto del verano que llegó a su fin.
por: ichokozak a la/s 9/04/2010 0 Comentarios
Etiqueta: amistad, ferrocarril, fin, muerte, ojos, Poesía gótica




