LA TENDERA SINVERGÜENZA
Cuando desperté sin boca, orejas y huevos
me sentí desamparado e inútil...
¡Pero con mis ojos vi mis manos
y me dibujé otra vez todo con un lápiz!
Pero al ducharme en el desagüe del vertedero
se me borró todo y, con gran astucia
me puse dos patatas pochas de orejas
un embudo sucio de boca, ¡y de huevos dos latas!
Y, al ir a la tienda para pedir migas de los cortes de pan
de los bocatas de los peones de la zona
¡la señora sin mirarme a la cara y con sinvergüenza
me miró varias veces mis huevos de lata!
VII-MMVII CHICLANA (CADIZ) -SPAIN-
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http://poetalokus.blogspot.com




1 Comentarios:
Eres super divertido y me gustan tus poemas con esa sorna que solo un gaditano puede darle..Olé
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