Mientras una yarda de pasión
y un bálsamo de anhelo
desataban los latidos del alba,
y las estrellas cedían por teléfono
un cráter mecánico
al operario de los sueños,
nosotros,
ya estábamos en orbita
por las pestañas de la bruma,
gracias a la marca registrada
de la imaginación.
3 Comentarios:
La órbita de la imaginación tiene amplias fronteras, es cierto.
un saludo
Muy agradecido por su lectura y comentario, un cordial saludo,
Roger
Mientras todo se movía, ya volábais lejos...
Hermoso poema, mis saludos, Roger!
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